No cedas, no bajes el tono, no trates
de hacerlo lógico, mejor sigue sin piedad tus obsesiones más intensas.
Franz Kafka.
No puedo recordar el instante preciso en el que la
fotografía me atrapó para siempre, ahora sé que de algún modo fue mucho antes
de tener mi primera cámara.
Hace poco le dije a alguien que mis ojos ya no eran
míos, mientras los suyos se llenaban de brillo al decirme lo mucho que le
apasionaba lo que hago.
Confidencias alrededor de una mesa donde las
palabras me reconfortaron tanto, que al salir a la calle, el frío intenso apenas
pudo rozarme.
A veces me empeño demasiado en explicar con palabras
lo que no puede contarse, es entonces cuando me doy cuenta de que solo el arte
puede hacerlo.
Seguiré siempre mis obsesiones más intensas, porque
creo que en ellas está lo auténtico: mi cámara, mis flores y mi forma
particular de ver el mundo.
{Gracias Elvira P. R. por hacer estos claveles
infinitamente hermosos}



