“Los lugares verdaderos no están en
ningún mapa”
Herman Melville.
Y al final el
profundo bosque…el bosque hermoso y callado esperando para cerrar sus enormes
brazos sobre mí.
Y también el
aliento blanco al respirar, la lluvia de hojas amarillas, el musgo suave y
húmedo, el sonido del baile de miles de árboles y también esos senderos casi
borrados que de pronto desaparecen…y entonces en medio de todo…magia.
Al final siempre el
bosque, esta vez desdibujado por la niebla, sumido en el misterio,
silencioso…pero siempre presente.
Dicen que hay
lugares que tienen alma, que atrapan todo lo que tocan y que tienen el poder de
permanecer con nosotros para siempre…
Aún hoy, si cierro
los ojos, puedo ver con nitidez todo lo que viví aquellos días rodeada de
montañas, mis manos pueden mojarse otra vez al recorrer la piedra fría, aun
oigo claramente el murmullo incesante del bosque y puedo sentir que no piso
sobre asfalto sino sobre un suelo sembrado de hojas…
{ gracias por unos
días maravillosos }




desde luego estas imágenes invitan a perderse por uno de esos caminos
ResponderEliminarme voy ... me voy .....