“El maestro que intenta enseñar sin
inspirar en el alumno el deseo de aprender, está tratando de forjar un hierro
frío” Horace Mann.
Y una vez más, la
magia apareció en una mañana de invierno…
Llegué muy temprano
a la playa, tiritaba de frío, las olas eran enormes, apenas había viento y el
cielo amenazaba lluvia.
Mis pies apenas se hundían
en la arena y el suelo permanecía impasible a mis pasos, me quité los guantes,
agarré fuerte mi cámara y esperé a que alguien me contara una historia… de esas
que se guardan en la retina a través de un objetivo…