“Si sabes esperar la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz”
Steve McCurry.
Entre las dos hicimos un pacto, ella tenía que olvidar su vestido blanco, su pelo recién peinado y sus zapatos impolutos, y yo no podía pensar que las fotos que iba a hacer eran demasiado importantes.
Así pasamos la tarde…, despreocupadas, descalzas y dejando que el viento nos despeinara…, mientras la luz iba marcando el tiempo.
Y al final me di cuenta que no hubo cámara, ni vestido blanco… solo estábamos las dos disfrutando de cada segundo que pasamos juntas.
A mi preciosa sobrina Pilar.




