VUELTA A LA PLAYA


Alicia: ¿Cuánto tiempo es para siempre?
Conejo blanco: A veces solo un segundo.
                                       Lewis Carroll, “Alicia en el país de las maravillas”

He vuelto con la mismas ganas con las que llega la calma…
Apenas sin viento, el paisaje se descubre suave…
Me quito las botas y mientras mis pies poco a poco se acostumbran al frío, sigo un sendero que me lleva hasta la orilla.
Un perro con paso decidido viene a saludarme, me rodea formando un circulo, se sienta, me mira ensimismado y espera hasta que alguien, a lo lejos, le silva…
Comienzo mi paseo y apenas me distancio un poco el viento se agita y empieza a despeinarme, de repente miles de minúsculas gotas de lluvia caen como un manto gris sobre mí y mi paisaje…
Llego casi empapada y dentro del coche me doy cuenta que me olvidé de algo… sin click no hay instante congelado, sin click no puedo irme.
Descalza otra vez y con la cámara envuelta en mi bufanda salgo rápido, casi sin tiempo y en un sólo segundo todo se convierte en para siempre…

(Gracias a Pilar S. B. por acercarme la inspiración).













27 DE DICIEMBRE

Nunca pensé que regresaría a mi infancia con tanta fuerza y nostalgia, como el día que vi por primera vez a Valentina.
De repente volví a la escuela, e incluso al parvulario, volvió el olor de las virutas del lápiz y el sonido de la tiza en la pizarra.
Volvieron las tardes de lluvia, mientras acurrucadas en el sofá, la tía Luisa nos leía cuentos.
Volvieron los primeros juegos, las muñecas y los domingos al sol...
Y entonces volví a ver a aquella niña pequeña y risueña, con el chupete cubierto de miel y asomando la cabeza por encima de una cuna roja.
Volvió un tiempo inolvidable junto a mis hermanas…

“Estas fotografías están hechas al quinto día del nacimiento de mi sobrina, fueron momentos tranquilos al calor de la chimenea y con la improvisación y la felicidad a flor de piel.
No me cabe en el alma el agradecimiento a mi hermana, ni el amor que siento cada vez que las miro a las dos…"  
Bienvenida Valentina...


LO IMPORTANTE

Cuantas peticiones y deseos, cuantos sueños y proyectos  para 365 días vacios que tendremos que llenar de experiencias.
Algunas podremos elegirlas, otras vendrán a buscarnos y muchas seguirán como siempre…
Sin embargo las cosas importantes deben permanecer intactas, protegidas y al reguardo del olvido…
“Aun recuerdo con cariño el día que encontré estas flores contra una pared blanca, había un sol cálido y estaba con las personas que quiero.
Entre conversaciones suaves y amistades de más de dos décadas, transcurrió un tiempo de complicidad, de sonrisas y abrazos espontáneos…
Un tiempo, sin duda, muy importante…”
               
                      Empezamos con flores… feliz año.













VIAJE AL BOSQUE

Y desaparecieron las señales oscuras y frías que anuncian la ciudad…
El camino comenzó a serpentear…, de repente entre valles y filas de árboles estalló el silencio.
Decidí seguir un sendero casi escondido entre la maleza, mientras miles de hojas amarillas crujían bajo el peso de mis pies, en un instante el paisaje me abraza y yo me dejo…  cuanta sensación inolvidable!
No quiero marcharme, una parte de mi se queda para siempre hasta que vuelva y en mi memoria me llevo un sitio mágico, entre mis manos un puñado de hojas plateadas y en mi cámara me llevo un bosque entero.

Porque él cerró sus ojos y yo me quedé dentro…


















UN CUENTO, UN GATO Y MI CÁMARA

Cuando lo vi por primera vez, agazapado, casi escondido y retrocediendo cuando me acercaba…pensé en aquellas líneas de aquel cuento que casi todos hemos leído alguna vez…
Me regaló un tiempo escaso, el necesario para poder recordarlo para siempre, después una caricia leve…
Se marchó sólo y sin hacer ruido, para regresar a su mundo misterioso.
Allí esperará el día en el que, quizás, será importante para alguien…
Necesitar no es necesario…amar es imprescindible.
                                                                   
“…-¿Quién eres?- dijo el principito.
-Soy un zorro- dijo el zorro.
-¡ven a jugar conmigo!, estoy tan triste…- dijo el principito.
-No puedo jugar contigo, no estoy domesticado- dijo el zorro.
-¿Qué significa domesticar?- dijo el principito.
-Significa estrechar lazos- dijo el zorro. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos y no te necesito y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros, pero si me domesticas serás para mi único en el mudo, seré para ti único en el mundo.
-Empiezo a comprender- dijo el principito.
- Por favor domestícame- dijo el zorro. He aquí mi secreto, lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos- repitió el principito a fin de acordarse....”

El Principito, Antoine de Saint-Exupéry.