35 MINUTOS EN NARANJA

No miento si digo que estas fotos están hechas con unas flores de un jardín que nadie cuida, con la luz del mediodía y con un lapicero blanco que me sirvió de jarrón…
Tampoco miento, si también cuento, que están hechas en mi lugar de trabajo, un día en el que decidí sustituir mi tiempo de descanso por una sesión de fotos y mientras buscaba un fondo neutro cerca de una ventana…pensé en cómo ha cambiado mi tiempo, en como la rutina nos aleja de todas aquellas cosas que ansiamos hacer, esas que nos llenan de felicidad…
Ahora tengo que conformarme con estos pequeños instantes, en los que a pesar de todo, mi creatividad quiere salir a borbotones… y los exprimo con tal pasión como si el próximo momento quisiera tardar un siglo.


Este es el resultado de los últimos 35 minutos que dediqué a una de las cosas que más feliz me hace…























MAGIA EN LOS CRISTALES

Una mañana fría de Noviembre, mientras el viento del Norte llegaba casi a escondidas, no dudé en coger mi abrigo y salir a atrapar el Otoño en las ventanas…
Era muy temprano y antes de dar rienda suelta a todo lo que tenía en mente, me senté en un pequeño café a desayunar…, mientras lo hacía observe como poco a poco despertaba la ciudad…, y empezaron a aparecer puestos de flores, alguien comenzó a cantar números en una esquina, un señor con sombrero paseaba un perro diminuto y el abrir y cerrar de la puerta traía olor a castañas asadas…
Al salir, el salitre del aire me recordó de nuevo la cercanía del mar…estaba en Cádiz !
Y entonces fui a buscarlas y las encontré de todas las formas, unas eran viejas, otras imponentes, muchas mirando al mar y algunas arropadas por los árboles, pero todas con el encanto del paso del tiempo y con magia en los cristales…










UN GATO AMARILLO

Un pueblo pequeño, una calle estrecha y un gato dormitando en la puerta de una casa…
Creo que estos animales son extremadamente fotogénicos, quizás por sus ojos,  quizás por esa elegancia innata con la que se mueven, o simplemente porque a mí me encantan.
Me acerqué despacio, no quería que saliera huyendo, me miró y acepto que estuviese a su lado, pero….. no sé porque intuí que algo no saldría bien.
Poco a poco lo enfoqué y cuando estaba a punto del click…se lanzó sobre mi brazo, me mordió, me araño y dijo miau….aaaaaauuu!!! dije yo, mi intuición no falló.
Siguió allí, sentado a mi lado, tranquilo y esperando que volviese a enfocarlo y…. mientras le preguntaba porque lo había hecho, alzó la vista y yo apreté el botón.


No le guardé rencor, al contrario, me fui de su lado agradecida de haber podido robarle tanta belleza…




UN FARO, UN COMPAÑERO Y UNA MUSA

“Hace algún tiempo alguien me regaló una cámara, alguien me animó a sumergirme en un mundo que me arranca cada día montañas de sensibilidad…a ti, compañero inseparable de mi mano derecha, gracias…”.

Voy camino del faro, por la playa, recreándome en la luz, mojándome los pies mientras cientos de gaviotas chillan por encima de mi cabeza, no puedo creer lo hermoso de este lugar, sigo caminando y al llegar me acerco a él, aún no está encendido…no necesito más…mi cámara y mi compañero inseparable de mi mano derecha están conmigo, se escucha un click…mi musa me estaba esperando…


















147 PALABRAS Y 8 RECUERDOS

Hice click  y se abrió ante mí…
Se mostró blanca, impoluta y desafiante, el cursor comenzó a parpadear  tic tac tic tac… como un reloj que me decía el tiempo que pasaba y las palabras que iba perdiendo.
Lo había intentado todo…, los post de mi blog suelen nacer de un lápiz y un papel, pero esta vez nada funcionaba, ni lo antiguo ni lo nuevo.
Casi sin esperanzas, repase una vez más las fotografías que iba a mostrar y entonces me vino a la cabeza la luz de aquella mañana, el olor del café recién hecho, la tranquilidad y el silencio de una casa que comienza a despertar y la visión de unas flores cerca de una ventana…
Cuantas cosas pequeñas, cuanta felicidad…

Y recordé que aquel día me olvidé de todo, el tiempo se detuvo o pasó muy rápido y durante esos instantes sólo estábamos mi cámara, unos claveles y yo…